Un cliente que vuelve vale más que uno nuevo. La tarjeta le da un motivo para elegirte otra vez.
El cliente la abre con la cámara del móvil. Nada que descargar, nada que perder.
Producto gratis, descuento o cashback. Distinto en sala y en delivery si quieres.
Los pedidos de Glovo, Uber Eats o Just Eat suman en la misma tarjeta y se canjean en sala.
Estadísticas de clientes, visitas, premios y cuántos clientes del delivery vinieron a comer.
Una tarjeta de puntos dentro de tu menú QR. Sin app ni datáfono: el cliente la abre con el móvil y tu camarero confirma los puntos en un toque.
Una pegatina con QR en la bolsa de Glovo, Uber Eats o Just Eat. El cliente añade su pedido y gana puntos o saldo que solo puede usar comiendo en tu restaurante.
No. La tarjeta se abre en el navegador del móvil al escanear el QR del menú, del portacuentas o de la bolsa de delivery. Se apuntan con su nombre y teléfono en 10 segundos.
Al pagar, el cliente escanea el QR del portacuentas. Al camarero le llega un aviso en su móvil y confirma los puntos con un toque, según el importe de la cuenta.
Tú eliges: un producto gratis al llegar a los puntos, un porcentaje de descuento o cashback (saldo que se acumula y se gasta en tu local). Puedes premiar distinto en sala y en delivery.
Pones una pegatina con QR en la bolsa. El cliente añade el número de su pedido, tu encargado lo verifica y el cliente gana puntos o saldo que solo puede usar comiendo en tu restaurante.
Está incluida en el plan Business. Con el plan Pro tienes 30 días gratis y después 9 €/mes. Si solo quieres la tarjeta, cuesta 15 €/mes con el plan gratuito. Sin permanencia.
Solo se guardan nombre y teléfono, con su consentimiento. El cliente puede borrar su tarjeta cuando quiera desde el propio móvil.